Acabo de llegar de Almonacid del Marquesado aún con los ojos empañados y con la nostalgia de haber dejado atrás a mi gente. A lo largo de estos últimos días hemos podido disfrutar de sus fiestas patronales. Ha sido emocionante el poder haber compartido unos días inolvidables con la familia y sobre todo, y lo mas conmovedor, ha sido el reencuentro con algunos compañeros de pupitre.

 Aprovecho esta ocasión para felicitar a la Junta Directiva por tan maravillosa organización, y animarles a que sigan trabajando tal y como han venido haciéndolo a lo largo de estos ultimos años.

Para aquellos que no conocen el pueblo comentaros  algo sobre su historia, fietas etc…

SITUACIÓN

Almonacid del Marquesado se situa en la Mancha Alta conquense de la N-III, en el partido judicial de Tarancón y cerca de las ruinas romanas de Segóbriga. La población se sitúa en un pequeño cerro que se alza por el norte.

HISTORIA

Almoncid del Marquesado estuvo poblado desde la prehistoria, y se han encontrado numerosos útiles, sobre todo neolíticos. En época romana estuvo comunicado por una calzada, y aquí había un miliario. La fuente que durante siglos ha abastecido el pueblo, puede tener origen romano. También existió una necrópolis de esta época de la que se sacaron 22 tumbas. En la época árabe cambió su antiguo nombre por un árabe “almonacid” que significa “el monasterio”. Fue reconquistado y repoblado en el siglo XII y perteneció a la Orden de Santiago, pasando después al marquesado de Villena (de ahí el segundo topónimo). En 1476 le fue otorgado el título de villa por los Reyes Católicos, aunque las tierras pasaron a ser propiedad del Conde de Cifuentes. Aumentando lentamente su población hasta el siglo XX, llegó a contar con unos 1100 habitantes, pero la emigración rural y las grandes ciudades ha afectado a Almonacid.

FIESTAS

La fiesta más famosa de Almonacid es “la endiablada”, una antiquísima fiesta en honor a San Blas y la Virgen Candelaria, declarada de interés turístico nacional. Aproximadamente 150 varones del pueblo se visten con llamativos trajes de  colores y se cuelgan grandes cencerros a la espalda, recorriendo las calles del pueblo y danzando a los santos, con gran estruendo.

MONUMENTOS

La iglesia parroquial de Santiago Apóstol data de principios del siglo XVIII, de planta de cruz latina, con torre a los pies. Tiene cúpula sobre pechinas levantada sobre arcos torales de sillería. Tambien tiene portada abierta al atrio.

De la época romana data el “arca”, una construcción pequeña con cubiertas a dos  aguas de la que sale la conducción de agua que llega a la “fuente de los tres caños”, posiblemente de origen romano igualmente. Tambien se pueden ver los restos de la antigua calzada romana que partía de Segóbriga.

En fin, un pueblecito tranquilo, encantador y sobre todo recomendado para todo aquellos que amen el buen comer.